Casi tres de cada diez habitantes de Denver son hispanos o latinos, según la Oficina del Censo de Estados Unidos, y muchos prefieren hacer negocios en español. No todos los negocios necesitan una página bilingüe. Pero si tú atiendes a la comunidad latina, o quieres hacerlo, una versión en español te puede traer clientes a los que tu competencia no está llegando.
A quién le conviene
- Negocios donde muchos clientes ya hablan español
- Restaurantes, food trucks y panaderías de comida latinoamericana
- Servicios para el hogar, como limpieza, donde la confianza y la buena comunicación importan
- Dueños que hablan español, lo cual es una ventaja real que vale la pena mostrar
Los traductores automáticos no son suficientes
Un botón que traduce la página en automático es mejor que nada, pero no por mucho. Las traducciones muchas veces suenan raras, y Google normalmente no las trata como páginas reales en español, así que casi nunca aparecen cuando la gente busca en español.
Lo que tiene una página bilingüe de verdad
- Páginas separadas en español, con su propia dirección, como /es/
- Etiquetas de idioma (hreflang) que le dicen a Google qué versión mostrarle a cada persona
- Un botón de idioma en cada página que lleva a la misma página en el otro idioma, no de regreso al inicio
- Textos en español escritos como la gente realmente busca, como “cerca de mí”, no traducidos palabra por palabra
¿Hay que traducir todas las páginas?
No. Empieza con las páginas que traen clientes: inicio, tus servicios principales y contacto. Las demás las puedes agregar con el tiempo.
Que todo lo demás también esté en español
Si tu página dice “Hablamos español”, alguien tiene que contestar el teléfono en español. Agrega el español a tu perfil de Google Business, contesta en español las reseñas en español y asegúrate de que tus formularios y mensajes de confirmación funcionen en los dos idiomas. La página abre la puerta, y lo demás tiene que cumplir.